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11/12/2018

Cuadro de Figari “falso” en el Museo Blanes

Sudestada descubre dos óleos idénticos exhibidos como originales. Contexto histórico indica que el del Estado es apócrifo. El “auténtico” se remata en Argentina

"Quién carga con el muerto", Museo Blanes.

Walter Pernas / Sudestada / @PernasWalter

Pedro Figari solía pintar escenas de la vida cotidiana, y gran parte de su obra revela especial atención a las vivencias de las familias afrodescendientes. El cuadro original, cuya falsificación hoy pone al descubierto Sudestada, se denomina “Quién carga con el muerto” y muestra la desolación humana ante el fallecimiento de un ser querido.

Se trata de un óleo sobre cartón –soporte característico empleado por el artista– de medidas rectangulares: 80,5 por 60,5 centímetros.

“Quién carga con el muerto” se exhibe en el Museo Blanes –ubicado en Avenida Millán 4015–, e integra el acervo de la institución desde hace más de medio siglo.

Pero una casa de subastas argentina ha puesto a la venta un cuadro “idéntico” que lleva el mismo nombre:

-Zurbarán, ¡Buenas tardes!
-Hola, le llamo desde Montevideo –así comienza la charla telefónica que Sudestada mantuvo con un vendedor de la casa de subastas porteña–. Tengo entendido que ustedes tienen una obra de Pedro Figari para la venta o remate: “Quien carga con el muerto”…
-Efectivamente, señor.
-¿Es posible pasar por Zurbarán para ver el cuadro?
-Naturalmente.

La casa de subastas Zurbarán piensa vender o rematar “Quien carga con el muerto” por un monto de 150 mil dólares. La obra se encuentra en un exhibidor del local ubicado en Cerrito 1522, según registró gráficamente Sudestada:


"Quién carga con el muerto", Zurbarán.

Queda claro que una de las dos obras es falsa, y fue creada a partir del cuadro original. Aunque se puedan apreciar diferencias en ciertos detalles, no es sencillo poder afirmar a simple vista cuál es el óleo auténtico y cuál el apócrifo.

La similitud consta también al dorso: en ambas pinturas se escribió en letra manuscrita el nombre, las medidas, y la numeración del catálogo: “Nº 690”; y con sello de tinta: “12”, “128”.

Arriba:dorso del cuadro de Figari propiedad del Museo Blanes. Abajo: reverso de la obra en poder de Zurbarán.


Consultado por Sudestada, el experto Fernando Saavedra Faget –bisnieto de Pedro Figari– sostuvo que “el cuadro del Blanes es falso”.

“Llevo muchos años investigando la obra de Figari: si usted me pregunta cómo me doy cuenta de que es un cuadro original o no, le digo que es inexplicable: la experiencia me ha entrenado el ojo, si usted quiere…”, explicó Saavedra.

Sin embargo, la conservadora-restauradora del Museo Blanes, Claudia Barra, dijo a Sudestada que hoy existen “técnicas más avanzadas” para poder discernir la autenticidad o no de una obra.

“Antes todo recaía en el ojo humano experto; ahora, sin desconocer ese trabajo que suma para una investigación, son varias las técnicas científicas que se pueden aplicar”, sostuvo.

Pero el contexto histórico favorece la hipótesis de que el cuadro original es el que se encuentra en la casa de subastas argentina.

En el diálogo con el vendedor de Zurbarán, Sudestada confirmó un dato clave para verificar la trazabilidad de la obra exhibida en Buenos Aires:

-¿Puede decirme si el óleo fue comprado a Lita Ruccio?
-Aguárdeme un segundo, por favor…
El hombre busca en el archivo informático:
-Sí, efectivamente, acá figura que la obra perteneció a la señora Amalia Hebe Ruccio.

La estafa contra el Estado



Pedro Figari y María de Castro tuvieron nueve hijos: Isabel, María Elena, Mercedes, Margarita, Delia (tercera en la foto, de izquierda a derecha), Juan Carlos, Isabel, Emma y Pedro.

Delia nació en 1890 y al cumplir 69 años decidió negociar con la Intendencia de Montevideo: propuso ceder cuadros pintados por su padre a cambio de una renta vitalicia.

Ese mismo año (1959) se firmó el contrato y Delia pasó a cobrar una renta mensual de parte del Estado. En 1960 la Intendencia toma posesión formal de los cuadros a través de un acta, pero decide que las obras queden en la casa de la hija del pintor.

Ese año sucede un hecho trascendente: decenas de cuadros de Figari –entre estos algunos de los cedidos por Delia al Estado– fueron enviados a París por los hijos del pintor para ser exhibidos en una muestra del Museo Nacional de Arte Moderno. El encargado del traslado era el argentino, Federico Vogelius.

A este empresario se le acusa de haber falsificado los cuadros de Figari que llevaba a Francia y así engañar a la familia del artista fallecido entregándole los falsos para quedarse con los originales.

Uno de los cuadros que viajó a París en aquella peculiar travesía por el océano Atlántico fue “Quién carga con el muerto”, óleo sobre cartón que Figari había pintado en 1928.

La obra ya era propiedad de la Intendencia cuando se comente la falsificación, por cuanto el Estado uruguayo también resultó estafado.

La maniobra se descubrió unos años más tarde, cuando Vogelius fue detenido en Argentina por pretender vender un cuadro falso de otro pintor.

La familia de Figari reclamó los originales, pero nunca pudo recuperarlos, y en ciertos casos no logró discernir categóricamente cuáles fueron las obras falsificadas.

El Estado le pidió los cuadros a Delia Figari en el año 1967; entre esas pinturas figura “Quién carga con el muerto”, que desde 1968 se conserva en la órbita de la Intendencia de Montevideo.

El Estado pagó una renta vitalicia a Delia Figari durante 16 años, hasta que la cedente murió en 1975, a los 85 años de edad.

Con el traspaso de aquellos cuadros se creó en los años sesenta un museo dedicado a Figari, que se ubicó en el Molino de Pérez. Poco después las autoridades decidieron cerrarlo y los cuadros pasaron a integrar el acervo del Museo Blanes y del Museo Cabildo de Montevideo, ambos de la IM.

En estas últimas décadas la obra que perteneció a la hija del pintor, fue exhibida en el Museo Blanes y en decenas de muestras nacionales e internacionales. Y su autenticidad no era cuestionada…

Ahora Sudestada detecta y registra la existencia de cuadros “gemelos” y por tanto deja al descubierto la “falsificación”, que determinará una investigación administrativa y otra judicial.

Punto clave: la viuda del falsificador


Federico Vogelius; Amalia Hebe Ruccio (2008).

Tanto en la indagatoria judicial como en el proceso administrativo que se iniciará tras la investigación de Sudestada, deberá ponderarse el contexto histórico a la hora de verificar la trazabilidad de cada uno de los cuadros. Y en este punto, la presunción de mayor peso indica que la obra auténtica es la que se encuentra en poder de la casa de subastas argentina.

El cuadro que rematará Zurbarán, fue vendido por Amalia Hebe Ruccio, viuda del falsificador Federico Vogelius, fallecido en 1986.

Ruccio heredó gran parte de la pinacoteca de Vogelius –compuesta por cientos de cuadros, algunos de Figari–, y años más tarde buscó comercializar las pinturas.

Hace más de una década, Ruccio pretendía vender algunas obras de Figari, y quizás desconociendo los lazos familiares de Fernando Saavedra, le envió por correo algunas fotografías de los cuadros que tenía en su poder, a fin de que este experto certificara la autenticidad de las pinturas.

Sorprendido por la situación, Saavedra se comunicó con Ruccio para decirle que él era el bisnieto de Figari, que las obras fotografiadas habían sido robadas a su familia, y que por tanto debía devolverlas a sus legítimos propietarios. Ruccio se enojó, pidió que se le enviaran nuevamente las fotos, y cortó el dialogo con Saavedra.

Una de esas obras en poder de Ruccio era “Quién carga con el muerto”, confirmó a Sudestada el bisnieto de Figari.

De acuerdo a todos estos datos reunidos por Sudestada a partir de la historia de aquellas pinturas que fueron falsificadas en 1960, el cuadro que se encuentra en Zurbarán –y que fue vendido por la viuda de Vogelius– es factiblemente el original de Pedro Figari, mientras que la copia se exhibe desde hace décadas en el Museo Blanes.

Compará los dos cuadros

Buscá las diferencias entre las dos obras atribuidas a Pedro Figari, la que está en el Museo Blanes de Montevideo y la que permanece en poder de la casa Zurbarán, en Buenos Aires. 

Entrá acá para verlo en pantalla completa.


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