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15/06/2019

Manini Ríos inauguró su sede con el respaldo del presidente del Centro Militar

El candidato de Cabildo Abierto negó que defienda “criminales” pero se distanció de quienes están “con los ojos en el pasado”

El coronel Carlos Silva en el extremo izquierdo de la foto. En el estrado Guillermo Domenech, Guido Manini Ríos y Guillermo Silva Bellani. Foto: Sudestada.

Fabián Werner / Sudestada / @fwernerv

Con la destacada presencia del presidente del Centro Militar, el coronel retirado Carlos Silva Valiente, se inauguró este viernes 14 la sede central en Montevideo del candidato presidencial de Cabildo Abierto (CA), Guido Manini Ríos.

Durante su breve discurso de 19 minutos, Manini rechazó las acusaciones que lo tildan como “encubridor de criminales” en relación a su negativa a abordar el tema de los detenidos desaparecidos. Sin embargo, tuvo a un par de metros al titular de una de las instituciones sociales de retirados del Ejército que niega la existencia de la dictadura militar y califica la búsqueda de los restos de las víctimas como “un curro”.

“Para mí no hubo una dictadura. Hubo un vacío de poder... fue culpa de los políticos que no supieron manejar la situación, se le fue de las manos”, dijo Silva en una entrevista a Montevideo Portal en octubre del año pasado. 

Silva fue elegido como presidente del Centro Militar en 2015 y reelegido en 2018. Desde ese lugar ha sido uno de los principales negacionistas de los crímenes cometidos durante el período de Terrorismo de Estado.

En mayo de este año, durante el acto de 116° aniversario de la institución que preside, el militar se refirió a las próximas elecciones. Si bien negó tener “ninguna preferencia partidaria a priori”, aseguró que la ideología que defienden es “la artiguista”, al igual que Manini Ríos.

“La naturaleza del voto militar únicamente está mandatada y esclarecida por los hondos preceptos del ideario de nuestro prócer, el general José Artigas. A ellos nos debemos en todas las horas los servidores de la Patria”, declaró Silva, de nuevo en la misma línea que el candidato de CA.

Y también lanzó una advertencia, en un conocido tono castrense, en aparente defensa de la Constitución: “Los hechos y la memoria de los hechos están todo el tiempo presentes para mostrarnos de qué lado está la legalidad y la sumisión a la letra y espíritu de las leyes, y de qué lado se encuentra el desdén al orden y a la moral del Estado de Derecho”

Todo tipo de ataques


Manini Ríos contra la izquierda, la derecha, los analistas y los escribas. Foto: Sudestada.

Ubicado sobre Constituyente y Jackson, el local se encuentra al lado de una academia de baile y a 20 metros de un baluarte del precandidato colorado Ernesto Talvi. En el edificio de enfrente, una gigantografía del postulante frenteamplista Daniel Martínez refuerza el clima electoral del momento.

Entre la gente abundaban los saludos efusivos, como si se conocieran de hace tiempo y volvieran a encontrarse después de un tiempo. “Es la primera vez que me acerco. Yo sigo viviendo en el mismo lugar”, le dijo un hombre mayor a otro de su misma generación.

“Soy retirado policial y los 12 mil pesos no me dan”, se quejo otro hombre que tenía una gran bandera uruguaya y otra del partido, atada al cuello. “Yo también soy retirada”, replicó una señora.

Pocos minutos antes de las 19 una mujer agradeció a la concurrencia y anunció a los oradores. El primero en hablar fue el tesorero de CA, Guillermo Silva Bellani, y después vino el presidente del partido Guillermo Domenech.

Mientras Silva Bellani centró sus palabras en impulsar a los “cabildantes” a participar de la votación del 30 de junio (“para CA es obligatorio, no podemos quedarnos en casa”, dijo), Domenech aseguró que su colectividad está abierta a aceptar a todas las personas que se acerquen y que tengan “un credo artiguista, saravista o seregnista”.

Domenech también dijo que Manini Ríos es el indicado para sacar al país de “la ciénaga” en la que, aseguró, lo metió la gestión de gobierno del Frente Amplio.



El candidato empezó a hablar un par de minutos después de las 19, cuando la garúa se hacía más fuerte. Unas 300 personas ya se habían congregado sobre la calle Constituyente, portando banderas uruguayas, distintivos partidarios y fotos del exjerarca militar.

Según Manini Ríos, “los analistas” intentaron “demostrar la inexistencia” de su partido desde que se confirmó su postulación, el 3 de abril. “Hemos sufrido todo tipo de ataques desde todo el espectro político”, denunció el candidato, que dijo ser víctima de intentos de “desprestigio”.

Entre ellos, señaló que “desde los sectores que viven de la confrontación y con los ojos en el pasado se nos ha dicho desde encubridor de criminales hasta fascista y retrógrado”. El militar dijo que estas acusaciones se originan porque CA “no es más de lo mismo y ellos lo saben”.

También “han aparecido sesudos políticos, con muchísima experiencia, que con aire de un semidiós del Olimpo, nos critica por fragmentar a la oposición y poco menos que sugieren que somos un invento del Frente Amplio”, acusó. Manini Ríos aludió así a recientes declaraciones del precandidato colorado Julio María Sanguinetti, quien consideró que no fue adecuada la formación de un nuevo partido para competir con el oficialismo. 

El candidato dedicó varios minutos de su discurso a mostrarse como víctima de agresiones de otros partidos, pero también advirtió que los ataques pueden venir desde dentro. “Tenemos que estar siempre alertas para que CA mantenga su identidad, su unidad, siempre”, exhortó.

Según Manini Ríos, “en nuestra historia cada vez que ha aparecido un movimiento auténticamente nacional, representante de los intereses populares, siempre han habido ataques desde afuera y desde adentro”.

Para ejemplificar su afirmación, recordó al argentino Manuel de Sarratea, quien conspiró contra Artigas en su campamento del Ayuí. También condenó a “los escribas a sueldo, que escribieron cualquier cosa” y mencionó a Pedro Feliciano de Cavia a sueldo del bonaerense Juan Martín de Pueyrredón, quien produjo un libelo “para debilitar a Artigas”.

“Los pueyrredones que pagan escribas, y los Cavias pagados por pueyrredones, siguen existiendo siempre”, aseguró. Quizás con esa batalla comunicacional en la cabeza en las próximas semanas reaparecerá la publicación “La Mañana”, ahora con una frecuencia semanal.

El diario fue fundado en 1914 por su abuelo Pedro Manini Ríos, en respaldo a la fracción “riverista” del Partido Colorado. Luego fue su tío, Carlos, quien lo dirigió en varios períodos, el último de ellos entre 1955 y 1971, cuando fue designado por Juan María Bordaberry como embajador en Brasil, cargo que desempeñó hasta 1977, ya en dictadura.

El padre del candidato, Alberto Manini Ríos, fue vocal de la Sociedad Editora Uruguaya SA, empresa editora de “La Mañana”, que finalmente cerró en 1998.

Combate a la corrupción



“Nos quieren etiquetar, que pertenecemos a la derecha, a la extrema derecha. Algunos nos comparan con la izquierda, con (el fallecido presidente venezolano Hugo) Chávez”, criticó Manini. Mencionó además que le atribuyen ser “el partido militar”.

“No nos cabe ninguna de sus etiquetas para simplificar el análisis. Somos solo artiguistas”, sostuvo, coincidiendo en esta línea con los postulados del presidente del Centro Militar. Por esa razón eligieron el número 1820 para la lista del partido, en recuerdo al año que Artigas se exilió al Paraguay. “Vamos a hacer que vuelva el caudillo a nuestro territorio”, exclamó.

Para lograr ese objetivo, Manini prometió que un eventual gobierno de su partido pondrá el énfasis en el trabajo, la seguridad y la educación, pero no planteó ninguna medida concreta. “Serán políticas nacionales con espíritu patriótico”, avanzó.

El país está en un “tobogán, donde en algún momento se pasa una línea de no retorno, donde no vamos a poder solucionar los grandes problemas del país”, advirtió el dirigente, y mencionó entre esas dificultades a la corrupción.

“Hemos dicho una y otra vez que haremos las investigaciones necesarias y llevaremos ante la Justicia a los que usaron los dineros públicos… nuestro combate a la corrupción va a ser frontal, va a ser inflexible, va a ser firme, y como ven que no somos más de lo mismo el nerviosismo está ganando a muchos, que ven que se les termina...”, exclamó, en medio de una ovación.

El acto terminó poco antes de las 19.30 y el candidato se quedó entre la gente sacándose fotos bajo la llovizna. Adentro lo esperaba una enorme torta con su foto de campaña. El presidente del Centro Militar se había ido por la calle Jackson algunos minutos antes.

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