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13/08/2018

Así se gestó la crisis de la AUF

Paso a paso cómo transcurrió el proceso de adjudicación del sistema de videovigilancia y reconocimiento facial realizado por la AUF. Los documentos oficiales. 
La gestión de Wilmar Valdez al frente de la AUF está bajo la lupa desde su renuncia, forzada al filtrarse una serie de audios por parte del empresario Walter Alcántara.

En uno de los audios en cuestión, Valdez dice que hay alguien del Ministerio del Interior “prendido” en la adjudicación del Sistema de Videovigilancia y Control de Acceso por Reconocimiento Facial. “Está el Ministerio metido y adentro del ministerio va la cometa de la empresa que ganó. Tiene que ser de esa forma, ¿me entendés?”, le pregunta a Alcántara, según consta en el audio.

La empresa que ganó se llama DDBA y hoy está en el centro de los cuestionamientos y las dudas.

Sudestada tuvo acceso a los documentos de la AUF que detallan la forma como la Asociación tomó la decisión, asesorada por el Ministerio del Interior, de acuerdo a un convenio firmado el 15 de agosto de 2016.



Según esta documentación, fue el propio Wilmar Valdez quien pidió, en una misiva fechada el 28 de octubre, el “aporte, opinión y recomendación” al Ministerio del Interior para tomar la decisión de a quién adjudicar el sistema.

“Del informe confeccionado por ITC S.A. resulta que las empresas Servinfo y DDBA son las que reúnen las condiciones técnicas solicitadas en el pliego redactado en acuerdo con su Ministerio. De ambas propuestas resulta que el costo de la empresa Servinfo es un 16% inferior al de la empresa DDBA. De todas formas, entendiendo la importancia del tema consideramos que su opinión, aporte y recomendación serán de fundamental importancia para tomar la decisión final”, dice la carta firmada por el ex presidente de la AUF y dirigida al subsecretario del Interior, Jorge Vázquez.



Tres días después, el 31 de octubre, llegó una carta a la AUF, firmada por Francisco J. Freyre, gerente de Operaciones de ITC S.A.

ITC se define a sí misma como “la mayor empresa de consultoría del Estado uruguayo” y fue la designada para asesorar a la AUF en todo el proceso licitatorio. En el convenio entre la asociación y el Ministerio no se aclara quién sugiere la contratación de ITC.

Esa misiva de Freyre resume que “la empresa Servinfo quedó en primer lugar, luego del proceso de evaluación técnico económico realizado por ITC para la Asociación Uruguaya de Fútbol”. Sin embargo, explica que esa resolución había recibido “en diferentes oportunidades tanto formales como informales numerosas objeciones y observaciones por parte del equipo técnico del Ministerio hacia esta propuesta indicando la no aceptación de la misma”.

El documento agrega que, tras varias reuniones y reevaluaciones posteriores de Servinfo, los técnicos del Ministerio del Interior mantenían “la disconformidad" con la empresa Servinfo "en virtud de los riesgos que conllevaría la concreción del proyecto con esa empresa".

Según el gerente de operaciones de ITC, "considerando que el principal operador del sistema será el Ministerio del Interior, es de suma importancia obtener su apoyo total y compromiso con la solución que seleccione la AUF", y por eso recomienda que la AUF adjudique a DDBA la compra del sistema para el Estadio Centenario.



ITC adjuntó a esa carta el acta de una reunión de los técnicos del ministerio (Ricardo Méndez, Pablo Duarte, Pablo Tellechea, Mauricio Barcellos) con los representantes de ITC (Francisco Freyre y Leonardo Vidal). El documento plantea la conformidad de los técnicos ministeriales con la empresa DDBA porque "esta empresa representa la solución de menor riesgo para el proyecto".



Como argumento principal, la consultora ITC valora “el resultado de la prueba de campo realizada durante el proceso anterior que fue calificada como muy aceptable”. En esa prueba de campo, el sistema implementado por DDBA había tenido una tasa casi perfecta de aciertos en la detección de rostros: 0,1% de falsos positivos y 0% de falsos negativos.

Sin esperar más, al día siguiente, la AUF anunció la adjudicación de la compra del sistema de Videovigilancia y Reconocimiento Facial a la empresa DDBA, para “el Estadio Centenario, Unidades Móviles y el Ministerio del Interior”.



El informe técnico

La consultora ITC realizó un informe de 148 páginas, en el que detalló las 18 propuestas recibidas por parte de 14 empresas oferentes, de las cuales recomendó como aceptables solamente cuatro: de las empresas DDBA, Servinfo, Sonda y TodoSoft.

Respecto a la empresa finalmente elegida, DDBA, calificó que “cumple de manera altamente satisfactoria” los requisitos técnicos y que “la prueba piloto realizada arrojó un resultado satisfactorio”, entre otras 3 virtudes más.

Como único defecto planteó que “las cámaras Axis propuestas tienen rolling shutter” (velocidad de obturación lenta que deformaría la imagen en caso de movimiento de la cámara). Sin embargo, aclara que “esto está mitigado con una tecnología de estabilización de imagen que previene potenciales distorsiones de imagen que se podrían observar”.

Al plantear sus conclusiones sobre la empresa Servinfo, ITC indica que tiene, entre otras virtudes: “nivel profesional” del software y hardware y que “cumple de manera satisfactoria con los requisitos técnicos”.

Pero señala las siguientes debilidades: “las cámaras de tribunas son day-only (solamente diurnas)” y las “cámaras Dahua se focalizan en el desarrollo de cámaras de bajo costo fundamentalmente para uso hogareño”.

En las recomendaciones, además, sugiere sustituir tales cámaras por cámaras profesionales. “Esta recomendación se refuerza en virtud de los resultados de la prueba piloto”, indica ITC. Aquella prueba había arrojado una baja tasa de aciertos en la detección de rostros, del 50%, que luego mejoró al 74%, por debajo del 85% propuesto como mínimo por el Ministerio del Interior.

También recomienda “incluir a nivel contractual que, en caso de mantener las cámaras para tribuna ofrecidas, tendrán un correcto funcionamiento en horario nocturno de acuerdo a lo expresado por la empresa, comprometiéndose a su reemplazo en caso que no sea así, sin costo alguno para la AUF”.

Conclusión


La oferta original de Servinfo era más barata que la de DDBA. Esta última cotizó la solución para el Estadio Centenario en USD 1.417.863, mientras que Servinfo pretendía cobrar USD 1.150.160. O sea que la empresa elegida no era la más barata.

Sin embargo, el factor determinante fue otro: la tasa de aciertos en las pruebas piloto. Servinfo tuvo una tasa de aciertos muy baja, del 49% en "identificación de sujetos con rostro descubierto" y del 30% "con rostro cubierto". Una tasa de “falsos negativos” cercana al 50%.

Las pruebas de DDBA habían sido realizadas un año antes, en ocasión de la anterior licitación realizada en 2015 que luego la AUF decidió no implementar por falta de fondos. En aquel momento, esa propuesta había sido declarada como “muy aceptable”.

Por entonces, su tasa de “fasos negativos” fue del 0% y la de “falsos positivos” fue de 0,03% en una puerta y de 0,12 en la otra donde se realizó la prueba, según un texto enviado por ITC en diciembre de 2017 a un funcionario de la Dirección General de Casinos del Uruguay, organismo que analiza poner un sistema similar en sus instalaciones.