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04/05/2018

Estos son los detenidos en Uruguay en la operación "Cambio Desligo"

Detuvieron este jueves en Montevideo a cuatro personas en el marco de una derivación de la operación Lava Jato, a fin de desmontar una red de cambistas brasileños que operó desde Uruguay.
Según pudo confirmar Sudestada, los detenidos fueron los uruguayos Francisco Muñoz Melgar de 36 años, quien vivió en Brasil y regresó a Uruguay en 1998, y Raúl Alberto Zóboli Pegazzano de 53 años, quien volvió al país en el 2003. Ambos tienen ciudadanía brasileña.

También detuvieron a los brasileños Jorge Davies Cellini de 59 años, nacido en Río de Janeiro y residente en Uruguay desde 2003, y su hermano Raúl Fernando Davies Cellini, de 48 años, nacido en Río de Janeiro y residente en Uruguay desde 2012.
Además de estos cuatro detenidos en Uruguay, hubo 13 presos en Rio de Janeiro, ocho en San Pablo, cinco en Rio Grande do Sul, dos en Minas Gerais y dos en el Distrito Federal.

Todas estas personas formaban parte del esquema que había montado el líder de la organización criminal, el brasileño Darío Messer, a quien se le acusa de ser el principal responsable del lavado de 1.652 millones de dólares a través del más de tres mil empresas offshore en 52 países. Messer huyó de Brasil en 2003, debido a su vinculación con varios escándalos de corrupción, y se alojó en Paraguay, donde fue cobijado por el actual presidente Horacio Cartes, quien por ese entonces ya era un famoso y cuestionado empresario tabacalero.

En este complejo societario, Uruguay jugaba un rol central ya que aquí se habían instalado varios de los integrantes de la banda. La red se logró desentrañar gracias a la colaboración de dos de sus integrantes, los cambistas Vinicius Claret Vieira Barreto (alias “Juca Bala”) y Claudio Fernando Barboza (alias “Tony”), quienes fueron detenidos el año pasado en Uruguay y extraditados a Brasil a finales de 2017.

Ellos participaron del esquema que había utilizado el exgobernador de Rio de Janeiro Sergio Cabral para lavar decenas de millones de dólares de sobornos cobrados durante su gestión al frente del gobierno carioca). Cabral tomó contacto con Juca Bala y Tony a través de sus dos doleiros “personales”, los hermanos Renato y Marcelo Hasson Chebar, quienes admitieron sus limitaciones para blanquear dinero negro y decidieron “tercerizar” la maniobra y recurrir a la red que lideraba Messer y tenía a Juca y Tony como sus dos operadores en Uruguay.

A las 6 de la mañana del jueves 3 de mayo comenzó un operativo trasnacional que incluyó a efectivos policiales en cinco estados de Brasil (San Pablo, Rio de Janeiro, Minas Gerais, Rio Grande do Sul y el Distrito Federal), además de Paraguay y Uruguay. La orden fue expedida por el juez Marcelo Bretas, del 7° Juzgado Federal de Rio de Janeiro a partir de los testimonios de los dos doleiros que estaban radicados en Uruguay.

Según confirmó la Fiscalía General de la Nación mediante un comunicado, los cuatro detenidos en Uruguay pasaron en la tarde del jueves por la audiencia de control de detención y a partir de la notificación de su situación procesal se inició un plazo de 40 días para que Brasil presente formalmente la solicitud de extradición.

Trabajaron en este caso el Fiscal Especializado en Delitos Económicos y Complejos, Enrique Rodríguez, junto con la Directora de Cooperación Internacional de la Fiscalía, Gabriela Aguirre.

Los "doleiros do Lindinho"



Exdirector de Petrobras, Néstor Cerveró. Él usó los servicios de los hermanos Davies Cellini para lavar dinero. 

Los dos brasileños detenidos ayer en Montevideo, los hermanos Jorge y Fernando Davies Cellini, tienen un largo historial vinculado a investigaciones judiciales por lavado de activos. En la prensa brasileña se los hizo populares como "os doleiros do Lindinho", en referencia al exdirector del Área Internacional de Petrobras, Néstor Cerveró, preso en Brasil por corrupción. 

De hecho, ambos aparecían en la denuncia penal que presentó el Banco Central del Uruguay en 2015 contra la sociedad de Bolsa Interbaltic, por su asistencia al lavado de dinero de Cerveró. Esta denuncia fue archivada el año pasado por el fiscal del crimen organizado Luis Pacheco, quien no encontró mérito para continuar con la indagatoria.

Jorge Davies Cellini actualmente es director de la offshore panameña "Champor Corp", abierta el 16 de julio de 2005 por el estudio Arias, Fabrega & Fabrega. En 2015, cuando todavía era reciente la suspensión dispuesta por el BCU contra Interbaltic, el diario carioca O Globo le dedicó una columan editorial en la que destacó: “Controlada por el financista Jorge Davies Cellini, Interbaltic fue en los últimos ocho años uno de los vértices de las triangulaciones financieras interacionales para el pago de propinas a políticos brasileños. Uno de sus clientes era Julio Camargo, intermediario de proveedoras de Petrobras como las japonesas Mitsui y Toyo, y la coreana Samsung”. Las tres empresas están investigadas por pagar coimas.

En tanto su hermano Raúl Fernando Davies Cellini, es el presidente de la sociedad fantasma con sede en Panamá "RFD Proyectos y Participaciones", una offshore fundada el 23 de enero de 2013 por el estudio Posadas y Vecino Management (la sucursal caribeña del bufete uruguayo) y allí comparte el directorio con dos empleados del prestigioso estudio oriental, el abogado Luis María Piñeyrúa Pittaluga y su colega Lucía Pfeiff.

Piñeyrúa Pittaluga aparecía también como uno de los denunciados por el BCU en la demanda del 2015, que fue archivada a pedido de la fiscalía.

El antecedente Banestado



Los nombres de los uruguayos Francisco Muñoz Melgar y Raúl Alberto Zoboli Pegazano aparecen en una lista de acusados junto al de otros tres conocidos compatriotas por el llamado escándalo Banestado.

Se trata de Jorge, José y Juan Peirano Basso quienes aparecen en un listado de casi 90 nombres junto a Darío Messer, quien encabezaba el sistema de lavado de dinero que persigue la operación “Cambio Desligo”. En esa lista aparecen también junto al "doleiro" Clark Setton, conocido como "Kiko" quien fue a prisión por este esquema de corrupción.

El escándalo Banestado fue un sistema de envío de remesas ilegales de moneda extranjera, que desde el sistema financiero público de Brasil movió más de 30 mil millones de dólares hacia el exterior entre 1992 y 2002. Las autoridades de EEUU lograron posteriormente recuperar apenas 17 millones de dólares, que fueron devueltos a Brasil.

Esto implicó una investigación federal y que se creara una Comisión de Investigación del Parlamento en el año 2003 cuyo informe final acusó al ex presidente del Banco Central, Gustavo Franco, al ex alcalde de San Paulo Celso Pitta y 89 personas más, entre ellas Muñoz Melgar y Zoboli Pegazano, junto a los hermanos Peirano Basso. 

Lavador conocido de los Peirano 




El BCU denunció a Zoboli Pegazzano en 2007 pero no hubo consecuencias judiciales. 

Raúl Alberto Zoboli Pegazzano es un viejo conocido de controladores de instituciones financieras estatales, cambistas, banqueros, corredores de bolsa, empresarios de diversa calaña, fiscales y jueces que lo han tenido en la mira, además de abogados penalistas o civilistas que lo han defendido o patrocinado tanto en Uruguay como en Brasil.

Investigado en varias ocasiones por lavado de activos y negocios turbios con empresas fantasmas en las últimas dos décadas, no solo supo sortear la cárcel sino que logró mantenerse activo en el mercado cambiario internacional y en el inquietante mundo de las operaciones offshore cuando el esplendor de la opacidad de los paraísos fiscales.

Fue socio de Jorge Peirano Basso (representante del Grupo Velox) en Finambras, una empresa radicada en San Pablo dedicada al trasiego de dinero entre instituciones financieras (broker de cambios), títulos y valores inmobiliarios.

Finambras fue la responsable de hacer circular por Uruguay el dinero ilegal del rey del “jogo do bicho”, Joao Arcanjo Ribeiro, un mafioso brasileño que se mantiene preso desde 2003. La plata de las apuestas ilegales era enviada al Boston Bank de Montevideo, por la empresa de Zoboli, Peirano y del también uruguayo Ricardo Sánchez Pagola.

Por aquella época, como dueños de Indumex SA, Zóboli y Sánchez mantuvieron un litigio judicial por compra de acciones con el empresario Walter Zeinal.

En 2007 el Banco Central del Uruguay (BCU) investigó a Zoboli al verificar que este cambista uruguayo-brasileño pretendía comprar el viejo Cambio Sarandí (Orolar SA, luego Global Exchange SA). Solicitó al Estado de Brasil que le brindara información sobre las indagatorias judiciales que involucraban a Zoboli, pues en aquel momento la justicia de ese país había descubierto un caso de lavado de activos en el que Finanbras giraba dinero a la empresa fantasma Asilux.

Las investigaciones no derivaron en reproche pena alguno en Uruguay, y tampoco en Brasil, hasta la investigación de Lava jato.

Ahora, Zoboli figura como socio de la empresa uruguaya Customer Finder SRL, y es director (tesorero) de la offshore panameña Financial Community Partnership INC, presidida por su viejo socio, Ricardo Sánchez Pagola.

Detenido en Uruguay, en las próximas semanas deberá defenderse ante el pedido de extradición que llegará de parte de la justicia brasileña, y que lo señalará como responsable del delito de lavado de activos.

(*) Este artículo es parte de las publicaciones de la Red de Investigaciones Periodísticas Estructuradas, integrada por periodistas de Armando.Info (Venezuela), LA NACION (Argentina), La Prensa (Panamá), Sudestada (Uruguay), Quinto Elemento Lab (México) e IDL-Reporteros (Perú).