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27/09/2018

Ministra desmiente información oficial sobre consumo de agua de nueva planta de UPM

La ministra de Medio Ambiente Eneida de León niega que el agua para la planta de celulosa equivalga al consumo de 44 millones de personas. Pero el dato surge de documentación presentada por UPM a la Dinama
"El agua para la nueva planta de UPM equivale al consumo de 44 millones de personas", es el título de una nota escrita por Víctor Bacchetta, periodista y colaborador habitual de Sudestada en temas ambientales. En el informe sostiene que "sólo para no agravar la contaminación existente en el río Negro, la planta de celulosa de UPM necesita que se le asegure un caudal mínimo de 65 metros cúbicos de agua por segundo".
 
El contrato entre el gobierno uruguayo y la multinacional UPM para la posible instalación de una nueva planta de celulosa contenía un texto de alcance indefinido. Era el compromiso de conceder los derechos de uso del agua que requiriera UPM y a establecer "un flujo mínimo en el río Negro aguas debajo de la represa del Rincón del Bonete (...) no estando obligada UPM a realizar ninguna compensación por dicho flujo mínimo (sic)". 

La ministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Eneida de León, negó la veracidad de estos datos que muestran que el agua para la futura planta de celulosa de UPM equivale al consumo de 44 millones de personas y que su instalación agravará la contaminación ya existente en el río Negro.
 
En concreto, hasta ahora no se había definido cuál sería el volumen de ese flujo mínimo requerido para producir 2,1 millones de toneladas anuales de celulosa. Recién con la entrega a la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), requerido para la obtención de la Autorización Ambiental Previa del proyecto, se sabe que UPM plantea que le aseguren un flujo mínimo de 65 m3/s (metros cúbicos por segundo). 
 
¿Cómo llegó UPM a esa cifra? La empresa debe justificar el impacto previsible de su instalación sabiendo que el río Negro está contaminado por encima de los niveles aceptables. "Siempre es difícil establecer un criterio de admisibilidad de un impacto para una actividad nueva cuando existe sobre un factor ambiental determinado una situación de contaminación precedente", señala la empresa UPM en el estudio de impacto ambiental que se puede ver completo en la página web de la Dinama.
 

El informe de la empresa entregado a la Dinama sostiene que "cuando el pasivo ambiental presenta una escala de cuenca, como en este caso, la posibilidad de revertir la situación está fuera del alcance del proyecto". UPM se desliga así de su responsabilidad en la contaminación actual del río, una situación obviamente no generada por la planta sin construir. La empresa se plantea que solo puede "no incrementar y en lo posible reducir la situación actual (sic)". 
 
Así las cosas, UPM se compromete a compensar con "apoyo técnico y financiero a los planes de Uruguay para mejorar la calidad de las aguas del río Negro". La empresa aportará 1,5 millones de dólares anuales durante 20 años y contribuirá al saneamiento de las localidades de Paso de los Toros y Pueblo Centenario, aunque eso está lejos de compensar el impacto de la operación de la planta de celulosa. 
 
De acuerdo con el proyecto presentado a la Dinama, la planta de UPM descargará en el río Negro 107 millones de litros por día de efluentes. Si bien la empresa afirma que los componentes químicos y orgánicos de esos efluentes estarán dentro de la norma vigente, el problema inmediato posterior es si el río tiene la capacidad para diluirlos y llevarlos a una relación que no incremente la contaminación ya existente. 
 
En la medida que ya tiene un alto nivel de contaminación, el río Negro no tiene la capacidad para diluir esos efluentes y se hace necesario un flujo adicional de agua que solo puede ser suministrado por el embalse del lago del Rincón del Bonete que quedaría aguas arriba de la planta. O sea que ese flujo mínimo es la condición para que el impacto de la planta no agrave la situación del río. 

El caudal de 65 m3/s planteado por UPM es equivalente a 5.616 millones de litros de agua por día. Si se tiene en cuenta que la planta de celulosa descargaría en el río 107 millones de litros diarios de efluentes, esto significa que esos efluentes necesitan una dilución de más de 52,5 veces para no agravar la situación del río Negro. Esto modifica por completo el cálculo del consumo de agua de la planta. 

La empresa UPM alega que el consumo de agua sería la diferencia entre 136 millones de litros que toma y 107 millones de litros que devuelve diariamente al río, o sea, unos 29 millones de litros. Pero la descarga no es agua sino efluentes que necesitan 5.616 millones de litros de agua para ser diluidos. Entonces el volumen de agua sin el cual la planta no podría funcionar es de 5.752 (5.616+136) millones de litros diarios. 

Resulta muy difícil de imaginar lo que representa ese volumen de agua. Para dar una idea, si consideramos el consumo diario por persona de 130 litros de agua, que es la medida estándar aceptada por la OSE, tenemos que el requerimiento de la planta de UPM equivale al consumo doméstico de 44 millones de personas. 

De esta manera, aunque UPM cumpla sus compromisos y se le proporcione ese flujo mínimo, seguirá pendiente el plan para resolver la contaminación del río Negro. Ni siquiera es válida la afirmación de la empresa de que no agravará la situación del río porque la planta de celulosa consolida un modelo productivo que está en el origen de la degradación ambiental de los suelos y las aguas del país.



Por otra parte, la ministra también aseguró que “nosotros tenemos la convicción de que si la instalación de UPM se concreta no va a afectar el río” Negro y su contaminación y agregó que debe trabajarse con la sociedad civil, con los productores del área y con Brasil por el uso de la cuenca.